Restauración gastronómica en PUY DU FOU España; una propuesta a la altura...

Mejor Producto Turístico de los Premios Regionales de Turismo y los Premios Raíz Culinaria 2022 del Gobierno de Castilla-La Mancha, Parque más Innovador del País (Remarkable Venue Awards)...


Puy du Fou España ha supuesto un impulso económico para la zona y va a seguir creciendo empresarialmente y conceptualmente durante bastantes años aún. Y en esa dimensión que une los saberes y sabores populares, la cultura e historia española, castellana, manchega y toledana, no podía faltar, obviamente, la gastronomía. Así que, puestos nuestros sentidos en alerta, invitados, encaminados, enfocados, dirigidos y guiados por Eva Ortiz –Directora de Cuentas de SECNewgate–, Irene Palomino MartínCoordinadora de Comunicación de Puy du Fou España– y Alberto AvilésChef ejecutivo de Puy du Fou España– tuvimos y obtuvimos el privilegio de disfrutar de una completa ‘Ruta Gastronómica por Puy Du Fou”.


La restauración es un pilar fundamental en el parque Puy du Fou España. El parque cuenta con un equipo de más de 300 personas en el área de hostelería y una propuesta gastronómica variada y de calidad. Su hoja de ruta, con 26 puntos establecimientos diferenciados en todo el perímetro de la finca, está marcada por una clara apuesta por los productos locales y la recuperación de los sabores de siempre ligados a la tierra manchega”.


Puy du Fou es comúnmente descrito como un “parque temático”, si bien sus responsables –a todos los niveles– intentan perfilar y matizar este concepto; aspiran a sobrepasar en cierto modo esta acepción ya que entienden que este espacio lúdico y cultural –ubicado literalmente en campo abierto toledano– es mucho más. Las artes escénicas en letras mayúsculas y en múltiples vertientes, el orbe contemporáneo de los efectos audiovisuales en sus espectáculos, los géneros en torno al teatro, el musical, la danza, una suerte de representación cinematográfica 3D al natural en impresionantes escenarios móviles de 360º con actores de verdad, con animales de verdad, bailarines de verdad, agua de verdad, alucinantes tramoyas y atrezzos verdaderos…



Puy du Fou España es la recreación de cuatro poblados inspirados en cuatro diferentes momentos históricos de España. Apenas a 10 minutos de Toledo y tres cuartos de hora de Madrid, podemos transitar por sus mesones y casonas, un conjunto de decorados que han sido erigidos pieza a pieza y piedra a piedra con elementos constructivos absolutamente reales –nada de cartón piedra– y en los que podemos degustar platos y asados típicos de la zona y representativos de distintos momentos históricos; de la época medieval, los dulces de la España Andalusí, testigos culinarios del Siglo de Oro e hitos de nuestra época contemporánea… Es un recorrido al tiempo lúdico y didáctico que tiene a la historia de España, a algunos de sus más relevantes episodios, y a la propia leyenda que de ellos ha emanado, un sólido hilo conductor, sobre es que se argumenta este parque “temático” prendido y henchido de emoción.



Pero antes de hincar el diente a la narración gastronómica en sí, intentemos ponernos en situación con las propias palabras de Irene Palomino Martín. Ella nos explica con claridad el contexto y la situación actual de Puy du Fou como empresa y parque lúdico culturales; como proyecto en continua expansión. De hecho, lleva sólo un año abierto. “Abrimos en 2019 con el espectáculo nocturno, en 2020 abrimos en julio con el Sueño de Toledo, y en 2021 se cumplió curiosamente la previsión que se hizo hace 6-7 años de abrir en Marzo –a pesar de la pandemia– aunque en los 2-3 primeros meses estaba el cierre perimetral y sólo podían venir los castellano-manchegos. Nos ha pillado la pandemia, la Dana que fue una tormenta que nos arrasó el parque; la Filomena…; y a pesar de todo, estamos abiertos y tiene éxito. Yo digo que estaba predestinado”. Y a todo ello –suspiramos de alivio– añadir el incendio sufrido hace apenas unas semanas.



Pero, ni los cuatro jinetes del apocalipsis han sido capaces de frenar su despliegue y progreso. Las previsiones de asistencia del público el año pasado era de unos 300.000-400.000 visitantes al año; se superaron los 650.000 (incluso con las limitaciones del 30% de aforo). “Este año la intención es llegar a los 750.000-800.000 visitantes. Pero se está subiendo bastante esa previsión; afortunadamente los números están disparados. Hoy, por ejemplo (jueves) hay una asistencia de unas 8.000 personas. Mañana viernes más; y el sábado, es el día tope. Los domingos son algo más tranquilos”.



Irene nos va detallando con verdadera ilusión toda esta serie de aspectos –“la gente, a la salida, además te da las gracias; y eso me emociona mucho”– y el prometedor futuro que viene por delante: “Este año, como objetivo novedoso, tenemos la temporada en Navidad. El parque va a estar precioso; va a haber espectáculos algo más exclusivos de la época navideña, y van a ser sobre todo de una Navidad tradicional y muy española; luego cerramos después de Reyes y en Marzo estaremos de vuelta”. Y es que, Puy de Fou, ha apostado –además de en lo gastronómico– en su faceta de captación profesional y humana por el ‘producto’ de proximidad de máxima calidad. La Coordinadora de Comunicación de Puy du Fou España nos expone su alegría y orgullo, como buena toledana natal, de la oportunidad de vivir en primera persona todo el beneficio, tanto económico, como social, y la gestación de posibilidades que Puy de Fou aporta a Toledo y a toda su zona de influencia.



Es más. José Ramón Molinero, Director General Adjunto en Puy du Fou España, subraya todas estas consideraciones. Como comentó hace ya más de tres años en La Tribuna de Toledo: “Nos vemos como un complemento a lo que ya es Toledo. La ciudad disfruta de unos monumentos que ninguna otra ciudad en España tiene. Es increíble cómo se conserva aquí el paso de la historia. Queremos acercar a todos los visitantes que llegan a conocer más de su historia a través de espectáculos en vivo y un contexto histórico. Y sin adoctrinar: cogemos una ventana de la historia de España y sobre ella creamos una novela histórica, mediante una puesta en escena cuidada y con efectos especiales muy buenos. Es una historia que emociona, que llega al corazón y transporta a las raíces de cada cual. Pero sin ánimo de entrar en polémicas porque somos mucho más neutros que todo eso”.



Y como nos comentó a nosotros mismos el Director General Adjunto en Puy du Fou España, cuando se acercó en un momento del almuerzo para darnos la bienvenida, “son muchas emociones; espectáculos de día, la gastronomía, el espectáculo de noche... Aquí lo que tratamos, la misión nuestra, es poner en valor nuestras raíces, del pueblo español, a través de la historia, de la artesanía y de las costumbres. Nuestros espectáculos no adoctrinan sobre la historia; son ventanas históricas, una narración, una novela, en la que metemos también leyenda, para que sea todo un poquito más atractivo para el público y el visitante, y que te cale un poco”.



A todo ello, añadió, “tiene que tener la licencia narrativa… Claro. En todo este contexto, veis también que en las tiendas primamos mucho la artesanía, la punción local, más que todo lo industrial. Y con la gastronomía pretendemos hacer lo mismo. Cuidar lo que es la elaboración de los productos, ubicar la mayor parte posible de nuestros productos gastronómicos en un entorno local, o al menos de unos 70-80-100 kilómetros. Y la puesta en escena también es muy importante en la comida. El entorno”. Aquí, José Ramón Molinero ya nos empieza a poner en antecedentes de lo que será la crónica puramente gastronómica.



Pero, en cualquier caso, recalca cuál es la pretensión de Puy du Fou España: “Pretendemos hacer posible una salida de lo que es el día a día de Madrid, de Toledo, o de donde sea… De hecho, el año pasado, a uno de nuestros operadores, una señora la dijo: ‘muchas gracias por hacernos olvidar todo lo que pasa ahí fuera’. Entre el COVID, la crisis económica, todo… Nos da un poco la vida”. Por lo tanto, el parque, la experiencia, “mínimo, tiene que ser un paréntesis… Que luego hay que repetir cada año… Y además, también vamos cambiando todo cada temporada nueva; como la carta, espectáculos, etc. Intentando mejorar en todo, basándonos en las opiniones y comentarios de nuestros visitantes”. Para acabar concluyendo: “La diferencia es el detalle. Aunque las empresas podamos tener misiones parecidas, luego hay que diferenciarse. El día a día, el cuidado de la gente, del visitante



José Ramón Molinero, Director General Adjunto en Puy du Fou España, nos avanzaba así ya algunas de las emociones que íbamos a experimentar; a ver, respirar, degustar y disfrutar durante la jornada. Es el turno, entonces, del Chef ejecutivo de Puy du Fou España, Alberto Avilés, máximo responsable de la oferta de restauración gastronómica, a todos los niveles y en cada uno de sus establecimientos o puntos de restauración –. Cada uno de estos puntos gastronómicos está especializado en un tipo de comida: desde restaurante a la carta a espacios para tapeo; de quesos, pollo asado, hamburguesas… “Es una de las cosas que hemos cambiado este año. Antes teníamos mucha comida repartida en un punto y parecía más un supermercado”, nos afirma el Chef ejecutivo de Puy du Fou España. Así que, cada punto tiene su propia instalación y equipo de cocina. E incluso hay una zona casi calificable como de ‘tardeo’, copas, cócteles y pinchos afterwork... ideal para el pre-disfrute del espectáculo estrella –nocturno– del parque: “El sueño de Toledo”.



Alberto Avilés está al frente de este milagro culinario. Su paso por los fogones de Coque y el Teatro Real le han enseñado que la calidad debe ser condición sine qua non en cualquier menú. Por eso se esmera en el proceso de elaboración de cada plato, combinando la utilización de las técnicas de toda la vida –como los asados en horno de leña– con las actuales. Alberto y su equipo han sabido seleccionar los mejores productos de la tierra manchega –vino de La Guardia, aceite de Mascaraque, los quesos de Guadamur, dulces del obrador de Santo Tomé, la cerveza artesana de Toledo Domus– para diseñar una propuesta gastronómica que recupera los sabores tradicionales y nos retrotrae al pasado”.


Con este párrafo se nos introducía en la labor y el rol de Alberto Avilés, algo que fuimos constatando desde el inicio de la ruta gastronómica organizada para la ocasión. Técnico superior en Restauración, el que fuera también Chef ejecutivo de Compass Group o Jefe de cocina en Ramón Freixa Catering y en Restaurante Casa Elena nos fue dando una serie de claves que inciden en la complejidad del servicio de restauración gastronómica, en el que, en cualquier caso han instaurado una determinante y convencida apuesta por la calidad. “Lo importante es el cliente; lo que queremos es que el visitante se sienta bien; incluso se puede traer su propia comida –buena opción para familias o grupos, a las que añadiríamos la gratuidad del parking–, pero las cifras que tenemos es que solamente lo hace el 10-15%”. Y continúa explicándonos: “Esto no es nada para lo que va a ser. Ya estoy con las cartas de varios puntos nuevos de restauración en el parque y con conceptos distintos”. Vamos, que la cosa no para quieta. No en vano, al menos un 50% del personal está dedicado al servicio de restauración.



La experiencia de Alberto Avilés, por ejemplo en el Teatro Real, llevando todo el tema de gastronomía y eventos, es una garantía de éxito. Un triunfo en lo comercial que, sin embargo, resulta indisoluble a su convencido compromiso con la calidad del producto gastronómico. “La oferta tiene que adaptarse a los grandes volúmenes de gente que visitan el parque. Pueden ser unas 4.000-8.000-10.000 personas en un día. Nosotros le damos mucha importancia, además de a la calidad, a la cuestión sanitaria. La comida se prevé para uno o dos días; y las expediciones las hacemos para tres veces a la semana; cocina de quinta gama hacemos muy muy poco; por ejemplo, la presa la hacemos nosotros al vacío a baja temperatura; con tomillo, con romero, se embadurna bien y queda preparada. El pan, por ejemplo, es de la zona también; con un proveedor exclusivo que hemos buscado. Todos los días nos hace nuestro pan y nos lo trae, así como todo lo que le vayamos pidiendo de repostería”. Hay mucho producto de la zona, como ya hemos indicado antes, y que se vende también en las tiendas de los poblados.



Compatibilizar cantidad con calidad no es cuestión fácil. Y menos ante esta dimensión de actividad. Por ejemplo, nos explica Alberto, en cuanto a la provisión “nuestro mayor problema es que no puede haber mermas. Nosotros, con una semana de antelación, ya sabemos aproximadamente el volumen de gente que vamos a tener. Acorde a eso, hacemos unas expediciones –unos pickings–. Ya tenemos unas estadísticas de dos años. Por ejemplo, las tostas de La Taberna del Sefardí pueden ser según los cálculos en un día como hoy unas 120. Preparamos 140 y las hacemos al momento. Tenemos una cocina de producción que está trabajando todo el día. En cocina incluso hay hasta tres turnos en temporada”.



Y todo esto, aparte de una línea de negocio que les está funcionando muy bien: los eventos y celebraciones de todo tipo; desde comuniones a encuentros empresariales organizadas en alguno de los propios escenarios. Cada vez tienen más peticiones para sus paquetes; “tenemos servicios tipo coffee, tres tipos de cocktails y también paquetes para cenas de gala. En Francia lo hacen también, pero es distinto. Aquí tenemos un equipo de eventos que se encarga de comercializarlo. Normalmente se vende con el espectáculo incluido. Se está incluso haciendo una sala debajo del escenario de El Sueño de Toledo, pensando en eventos especiales; incluso tipo feria. Por ejemplo, el año pasado tuvimos un evento con una empresa de camiones, ahora tenemos algo con Citroen....



Existen saloncitos para eventos; el palco tiene una capacidad para 200 personas; los propios escenarios de los espectáculos para eventos grandes; hay otro salón privado (que ya ha sido utilizado en ocasiones por consejerías de la JCCM), etc. Hay por tanto paquetes de todo incluido para estas celebraciones especiales, totalmente personalizadas y diseñadas con el departamento de eventos. Nos cuenta también el Chef ejecutivo de Puy du Fou España, que, de momento, restaurante gastronómico en el parque no van a hacer; es difícil. “Se ha hablado (restaurante de 30-40 personas, muy VIP) y puede que se haga algo más adelante; no se descarta; pero es muy difícil”. En cualquier caso, sí se subraya la influencia del producto y el recetario de la zona en sus propuestas: “Carcamusas, asados, Ensalada de perdiz en escabeche…, vamos a hacer también jornadas…”.



Nuestros próximos spoilers, en consecuencia, serán de carácter gastronómico, para poder hacernos una idea de la propuesta de restauración del parque en un recorrido que se centró en cuatro puntos, uno por cada uno de los “poblados” medievales en que se distribuye el parque: El Arrabal (situado junto a la entrada del parque, reconstituye un mercado medieval del siglo XIII), La Puebla Real (pueblo amurallado medieval, con las típicas construcciones de la época), La Venta de Isidro (una venta con el tipismo rural y manchego de tiempos de esplendor pretéritos), y El Askar Andalusí (campamento califal de la época de Abderramán III con las tiendas-jaimas típicas árabes del desierto); y a ellos sumamos El Corral de Comedias (un monumental Corral de Comedias en el que se representa el espectáculo A Pluma y Espada, y que cuenta con La Parrilla del Corral, ideal parada para los amantes de la cocina a las brasas con su puesto).



El Arrabal, para empezar un mercado medieval

Comenzamos nuestra jornada-ruta gastronómica en La Taberna del Sefardí. La taberna del Sefardí está ubicada junto a la Puerta del Sol, a los pies de la gran muralla del parque, en El Arrabal (la zona de tapas del parque por antonomasia). Es una construcción típicamente judía a modo de pequeña cantina. Justo en la entrada, el Mezuzá –una especie de pergamino– nos recibe con un mensaje de bienvenida, pidiendo la protección a Yahveh. Se observan también mensajes escritos en el dintel de la puerta. Esta tradición viene de las siete plagas de Egipto cuando se pintaron con sangre de cordero para indicar que una familia judía vivía allí.



En la taberna se degustan, fundamentalmente, tostas (aquí todas son frías) y encurtidos que aliñan in situ. Tostas de salmón, de pollo y de presa (cocinada a baja temperatura y que fue nuestro bocado iniciático) y rúcula. Los judíos no tienen problema en que los gentiles coman cerdo. De hecho, Israel es un gran productor de cerdos para exportación. Más que ideales para ir abriendo el apetito y realmente sabrosos son los encurtidos, bien acompañados por ejemplo por la –digamos– ‘cerveza de la casa’, una Domus artesana y toledana plena de sabor y notas malteadas; o, para los más vinateros como nosotros, un verdejito DO Rueda fresquito tampoco va mal. Nos cuenta Alberto Avilés que La Taberna del Sefardí es un establecimiento nuevo de este año “ideal para tapeo y cerveza; funciona muy bien por la noche, incluso más que por el día”. Como también es novedad de este 2022 La Bodeguita del Tuerto Miguel, en la que ya se puede degustar otro tipo de propuesta a base de Croquetas, Flautines de Jamón Ibérico, Ensaladilla Rusa, etc. En cualquier caso, afirma Alberto, “intentamos también ambientar la comida con la zona y el entorno en que nos encontramos”, refiriéndose a los productos de proximidad.



La Puebla Real, parada obligada en la Edad Media

Tras el primer tapeo de rigor, nos fuimos de andanzas y aventuras. Disfrutamos mucho de los escenarios y los espectáculos El Último Cantar –aventuras y desventuras del Cid Campeador– y Allende la Mar Oceána –viajando con Cristóbal Colón en una de las tres carabelas​ que usó en su primer viaje al Nuevo Mundo y firmando con la mismísima Reina Isabel de Castilla– antes de nuestro ‘plato fuerte del día: la comida en El Buen Yantar, un restaurante típicamente español –y a la carta–, un mesón al uso. Digamos que es donde se presenta su oferta gastronómica más convencional, tradicional actualizada y contemporánea. Se encuentra intramuros, dentro de la ciudad –lo que significa que todos los bienes que se consumen en el interior proceden de un comercio establecido con leyes y normas (a diferencia de lo que había normalmente extramuros)–.



En el restaurante –en realidad en todo el recinto– la ambientación juega un papel fundamental. Como reconoce su Chef ejecutivo, “el atrezzo es fundamental. Todo está milimétricamente pensado. Los franceses para eso son muy perfeccionistas. Pero hay que reconocer que el resultado es magnífico”. Este marco decorativo es más que una mera particularidad. Irene Palomino Martín, la Coordinadora de Comunicación de Puy du Fou España, insiste e incide en esta cuestión. El fondo musical de época –a un volumen ideal para ambientar sin molestar y poder conversar tranquilamente– nos retrotrae a esas épocas medievales, de forma muy agradable.



Y así, conversando serenamente, Irene nos desvela que toda la música de los espectáculos es original de Puy du Fou. En esta banda sonora, la Coordinadora de Comunicación destaca especialmente que todo es una composición original de Nathan Stornetta –pupilo de Hans Zimmer, afamado por “El Rey León”–, un chavalín suizo de poco más de veinte años que es un auténtico genio. “Es fabuloso. Buen profesional y buena persona, humilde. Entra por la puerta y nos alegra la vida a todos”. Traemos aquí unas breves palabras del joven compositor suizo, hablando sobre la música de Puy du Fou España, que nos demuestran que acá nada se deja al azar. “Cada escena o periodo de tiempo de la historia me requería algo de tiempo, aprendizaje y estudio. Tuve que dedicarme mucho tiempo a la música tradicional española para mantenerme fiel a la herencia cultural de este gran país […] He alucinado con la variedad de músicas, desde la música celta hasta la renacentista o pasodobles, jotas o canto flamenco…”.



Buena ambientación y buen ambiente entre los equipos. Eso siempre se nota, se transmite y se traslada a la mesa. Como dice Irene Palomino, es un trabajo en el que echas muchísimas horas (sólo hay que preguntar a los familiares de cada uno de nosotros), pero es muy bonito. Eso se nota en el ambiente. Por mi parte, además, como soy de aquí, soy toledana, esto es… A mí no me cuesta levantarme. Si por lo que sea tengo que ir un sábado o el día que sea, voy. No me cuesta venir”. Por lo que intuimos, la empresa francesa no es cualquier cosa y también sabe trabajar la inteligencia emocional, favoreciendo la motivación, implicación y la vocación de servicio en sus trabajadores.



Pero retornando a nuestro hilo gastronómico, Alberto Avilés vuelve a centrarnos en nuestro cometido comunicador y vuelve a satisfacer nuestra curiosidad sobre la organización de su servicio de restauración en este restaurante. Así, nos cuenta que cada año se cambia la carta en función del rendimiento de los platos, de los que funcionan y de los que no. “Aquí damos unas 300-400 comidas al día. En esta carta con los postres son unos 12 platos; 4 ó 5 primeros; un pescado nada más (merluza o pescado del día), 2 carnes y 3 postres. Es carta. Luego, fuera, en La Hospedería de Santiago, ya es lineal, ya son 800 comidas diarias; y donde el precio medio tampoco es caro, unos 30 €”. En cierto modo, el ‘reclamo’ en El Buen Yantar es el horno tradicional, en el que trabajan la no menos clásica Paletilla de cordero lechal; mientras que las planchas de sus bien dotadas instalaciones trabajan a muy buen ritmo también sus codiciadas piezas de presa.



Los vinos, que son los de la casa, también han contado con un cuidado especial. Nos refiere Alberto que tienen un tinto –con un etiquetado exclusivo de Puy du Fou– de uvas Tempranillo de viñedos del también toledano municipio de La Guardia (Toledo) que una bodega local elabora y embotella exprofeso. “Se busca un vino estándar, con un mínimo de calidad, porque al final, no se vende el tema de la variedad (el año pasado había 8 ó 10 variedades). Nos traen muestras de los tipos de vino; se elige el tipo y les pasamos las etiquetas. Hay también un rioja, un ribera del Duero y un blanco verdejo DO Rueda”. Los vinos a nuestro entender están bien, más que correctos; amables, equilibrados, bien estructurados y muy bebibles...



Comenzamos la degustación con su Salmorejo. El Chef Ejecutivo nos insiste en que todo los platos son elaborados por ellos mismos; no son productos de quinta gama ni nada similar–. De su Salmorejo en concreto, nos cuenta que elaboran aproximadamente unos 50-60 L semanales. Es una cantidad considerable, teniendo en cuenta que es un aperitivo. Y en invierno, adecúan este refrigerio a la estación y entonces ofrecen un Caldo de ave trufado. Continuamos los entrantes con una Ensalada Huerta del Rey: Ensalada de perdiz con escabeche de zanahoria, cebolla encurtida y manzana verde. “Trituramos la zanahoria, la cebolla es encurtida en lima, y además de la manzana verde, y también incluimos granada”, nos detalla el chef.



Poco a poco, vamos profundizando en complejidad y contundencia culinarias. Y empieza el turno de los platos principales con la Presa Alfonsina: Presa ibérica lacada, guiso de setas y jugo de carne con toques manchegos. Alberto sigue exponiendo su vocación cocineril y nos explica que este plato es “una presa con un guiso de setas típico, con patata asada y lascas de queso manchego. Uno de los platos, junto con los asados, que más están saliendo. Estoy valorando la opción de meter un jarrete”.



Finalmente, llega el plato fuerte: Cordero Fernandino. Es decir, “Paletilla de cordero glaseada en horno de leña”. En nuestro caso fue una porción ajustada, aligerada de contundencia y presentada al modo coetáneo para aguantar la jornada gastronómica. Con las necesidades nutricionales del día plenamente cumplidas, nos reservamos un huequín –o dos– para el postre y alguna otra fruslería, que nos tenían reservado en el exterior en los poblados que nos quedaban por visitar.

La Venta de Isidro, un homenaje a la gente de campo

Su nombre hace referencia a San Isidro Labrador, en homenaje al campo y a los agricultores. El blanco de sus paredes invita al descanso y al sosiego.



El Asador de Isidro, orgulloso de su parrilla, no deja que nadie continúe su camino sin probar sus pollos a la parrilla, la especialidad de la casa. Gracias al paseo desde La Puebla Real hasta aquí, pudimos quemar las suficientes calorías y desengrasar lo ya deglutido y disfrutado para probar una porción de este pollo, que, sin ningún tipo de pretensión, realmente cubre necesidades vitales, y mantiene el sabor tradicional de la parrilla y del animal de campo.



María, mujer de Isidro, se encarga de su quesería, donde se puede degustar una tabla de quesos de diferentes variedades. Alberto Avilés nos confiesa que este es uno de los puestos más exitosos. Pudimos comprobar también el porqué con la tabla de quesos: el local de Guadamur al romero (también en versión Manchego curado y semicurado) –“ siempre hay un guiño a la zona”–, y los de Mahón e idiazábal ahumado.

El Askar Andalusí, la exaltación de lo sentidos al atardecer

El Askar Andalusí está ambientado en la Batalla de Simancas y rememora el campamento militar del gran califa Abderramán en plena meseta castellana. Es la representación de la España Andalusí.



En la terraza exterior del Mezze de Ziryab nos abandonamos definitivamente a la degustación de un Té moruno…, bueno, en realidad dos, uno frío y otro caliente, –lo ideal es elegir uno de los dos, según la temporada y los gustos–, con hierbabuena y canela, acompañado de un Surtido de dulces árabes –el dulce broche final a base de almendras, azúcar y almizcle– y un Sorbete de lima limón. Y todo ello disfrutando de un mirador natural con los Montes de Toledo al fondo del valle.



El colmado de la satisfacción…

Manifestó un cronista musulmán refiriéndose al Cid Campeador: “Este hombre, el azote de su tiempo, por su ansia de gloria, por la prudente tenacidad de su carácter, por su heroica valentía, fue uno de los milagros de Dios”. Y, el “toledano” Alfonso X el Sabio, escribió en su Estoria de España:Entre todas las tierras del mundo Espanna a una estremança de abondamiento et de bondad más que otra tierra ninguna. ¡Ay Espanna! non a lengua ni engenno que pueda contar tu bien (…)”. Algo de todo esto hemos sido capaces de sentir en Puy du Fou. Tanto en sus espectáculos como en su gastronomía, nos hemos entretenido, disfrutado, conmovido y emocionado.



A la espera de su futurible evolución gastronómica, nos quedamos con la oferta actual. Y, sí. Nosotros creemos, afirmamos, que en Puy du Fou se puede comer bien. Se come bien –eso sí, de manera más informal que protocolaria; está claro y es lo que tiene que ser– porque aquí se cocina un muy buen producto (acogido a sellos regionales y certificaciones oficiales de calidad como Raíz Culinaria o Campo y Alma), y este es tratado con totales dignidad y respeto. Sí, podemos decir que comimos mucho mejor que en otros parques – pongamos por caso la Warner o Disneyland París–. En Puy du Fou se come mucho mejor; más auténtico, artesanal, rico y sabroso.



La memoria gustativa nos dejó un buen recuerdo, acompañando al de los magníficos espectáculos que tuvimos la oportunidad de ver: El Último Cantar; Allende la Mar Oceána, A Pluma y Espada, el nocturno El Sueño de Toledo… No les vamos a hacer spoilers de estos… “Sólo” vamos a reconocer que consiguieron emocionarnos y que el nivel de espectacularidad y detalle es superior. Les dejamos unas imágenes para poder hacerse una idea… y ya. Merece la pena conmoverse por uno mismo. No en vano, el pasado mes de mayo obtuvieron el galardón como “Mejor Producto Turístico” en la entrega de los Premios Regionales de Turismo y los Premios Raíz Culinaria 2022 del Gobierno de Castilla-La Mancha. Por algo será… Por algo es. Es la culminación a una temporada pletórica –el parque más premiado de la Historia en su primer año de apertura– en lo que a reconocimientos se refiere: Mejor Espectáculo del Mundo a la representación El Último Cantar (otorgado por la IAAPA, Asociación Internacional de Parques de entretenimiento y atracciones de referencia mundial), el Parque más Innovador del País (Remarkable Venue Awards), Mejor Parque de España (Pacawards), Mejor Espectáculo de Europa por la representación de El Sueño de Toledo (Parksmania Awards) y Premio al protagonista de la Educación (Premios Magisterio).



Enhorabuena y gracias por contárnoslo y compartirlo

Y despedimos esta crónica haciendo nuestras –¡qué osadía!– palabras de Lope de Vega, otro grande de nuestra literatura, nuestra historia y protagonista en Puy du Fou España:


No hay cosa más fácil que dar consejo ni más difícil que saberlo tomar”.


Desde Revista Restauradores volvemos a brindar por un nuevo encuentro.

Cheers 🤗🥂🍀💪👏👏👏 🍷🍷!!!








PUY DU FOU ESPAÑA

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CRÓNICA · Miguel Peraqui · DOCUMENTACIÓN © SECNewgate

FOTOS Y VÍDEOS © Puy du Fou España @ Danae Rodríguez

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